El pasado 28 de noviembre se celebró en los Estados Unidos, no tan sólo el tristemente famoso "viernes negro", día en que el consumo desmedido hace de las suyas, sino también el "Día Nacional para Escuchar". Esta celebración fue auspiciada por "StoryCorps" el proyecto más grande de historia oral en los Estados Unidos. Este proyecto, que ya ha recogido unas 40,000 entrevistas a nivel de todo el país, se unió a la Biblioteca del Congreso y la American Library Association para promover entre la población estadounidense el hábito de conversar, de dialogar, de compartir historias.


Ahora, el Día Nacional para Escuchar ha sido ampliado para incluir toda la época, desde el Día de Acción de Gracias hasta las fiestas navideñas. La ALA ha publicado una guía para el uso de bibliotecas para promover la narración y grabación de historias de vida. Para ver la guía puede pulsar aquí.


En Puerto Rico, existe una larga y hermosa tradición de hacer cuentos, de dialogar, de compartir experiencias en reuniones familiares. Desgraciadamente, mucha veces, por múltiples razones, el diálogo entre miembros de una familia, entre generaciones y entre vecinos se ve dificultado por horarios, compromisos, prioridades tergiversadas o apatía. Jamás, han existido como ahora tantos medios para comunicarnos (celulares, ipods, correo electrónico, etc.). Sin embargo, ¿quiénes toman el tiempo para escuchar con atención y respeto las historias del otro? En Puerto Rico, tenemos también una de las épocas festivas más extendidas del mundo, desde Acción de Gracias hasta las "Octavitas". ¿No será posible dedicar unos momentos entre fiestas, compras y viajes, a escuchar las historias, los cuentos, las experiencias y anécdotas de nuestros familiares, vecinos y amigos? Cada persona tiene una historia y cada historia necesita un público.

(Foto: StoryCorps)