Según documentos revelados por The National Security Archive, la administración del Presidente Richard Nixon consultó con el gobierno brasileño durante la presidencia de Emilio Garastazú Médici sobre la menor manera de derrocar el gobierno de Salvador Allende en Chile y de poner freno a cualquier "nuevo Allende o Castro" en el hemisferio. En una reunión celebrada en diciembre de 1971, Nixon le expresó su apoyo a cualquier intento de las autoridades brasileñas para neutralizar el gobierno de Chile, siempre y cuando, el papel de Estados Unidos no se hiciera público. Un memorando secreto indica que el gobierno de Nixon le comunicó a Médici que EE.UU. no tomaría la iniciativa en estas gestiones pero que sí daría apoyo, ya fuera dinero u otra clase de ayuda. Para leer el memorando y otros documentos relacionados, oprima aquí.