La vida de Fernando Picó, sacerdote jesuita, historiador, profesor universitario, mentor y amigo de muchos fue fructífera no tan sólo por el número de libros, investigaciones, conferencias, cursos y seminarios que produjo sino también por el compromiso con el trabajo serio de investigar y escribir, su compromiso con el marginado y el que sufre y su compromiso con el país. Nos ha dejado un ejemplo de integridad y servicio que nos reta y nos invita a seguir. Que descanse en paz.